viernes, 7 de abril de 2006

Judas, inocente (1)

Judas Iscariote ha sido condenado a ocupar el lugar más ingrato en la Historia universal. Es el traidor, el entregador de Cristo, aquel que cambió al ser más valioso que ha pisado la faz de nuestra tierra por unas pocas monedas de oro, y que luego se suicidó, para colmo. Judas es el infame por antonomasia. “Piel de Judas” es el niño extraordinariamente travieso, que “saca canas verdes” a la madre. Dante confinó a Judas al décimo y último círculo de su Infierno, condenado a permanecer siendo eternamente devorado por Lucifer, con el tronco dentro de las demoníacas fauces y las piernas colgando patéticamente. Uki Goñi —periodista inglés que trabaja en la Argentina desde hace muchos años— llamó Judas al libro que escribió sobre la nefasta biografía del ex militar Alfredo Astiz, y Roberto Arlt tituló “Judas Iscariote” al último capítulo de El juguete rabioso, en el cual el protagonista, Silvio Astier, se transforma en un delator. Por citar solamente algunos ejemplos.

Pero, ¿es culpable Judas? Esta condena universal, ¿es justa?

Antes de contestar estas preguntas, aclaro que tomaré como premisa una consigna: para la tradición católica, la Biblia es coherente desde el Génesis hasta el Apocalipsis. Es decir, cuenta una misma historia. Por lo tanto, todos los libros del Antiguo Testamento están preparando, anticipando y profetizando la venida y la vida del Mesías Jesucristo.

Judas el Iscariote

La interpretación más frecuente que se le da al término “Iscariote” es reconstruyendo su etimología en “Ish Kerioth”, “un hombre de Keriot”. El mismo sobrenombre es aplicado para el padre de Judas, Simón. En la Biblia se mencionan dos ciudades llamadas Keriot. Una de ellas, Keriot de Judea, en Josué 15: 25; la otra, Keriot de Moab, en Jeremías 48: 24.

Judas Iscariote no es el único “Judas” de la Biblia. Está el apóstol Judas Tadeo, San Judas, uno de los Doce, hermano de Santiago el menor, quien sufrió el martirio en Mesopotamia, luego de predicar en las márgenes del Tigris, el Éufrates y el Edesa. A él se le atribuye la epístola incluida con su nombre en el Nuevo Testamento. Hay, además, un Judas Galileo, un Judas Macabeo, y varios más mencionados a lo largo del texto bíblico.

Traiciones

La Biblia presenta una serie larguísima de traiciones: la primera, la de Caín a Abel; luego, la de los hijos de Jacob que trataron de matar a su hermano José, y luego —no habiéndolo hecho— lo vendieron a los israelitas; la famosa traición de Dalila a Sansón. También Joab a Abner; David conspiró con Joab para matar a Urías; Absalom quiso matar a su hermano Ammón; el esclavo Siba conspiró contra su dueño Mifiboset; Ajitófel planeó matar al rey David junto a Absalón; Joab, contra su esposa Amosa. Hubo muchos reyes de Isreal asesinados a traición: Nadab por Baasa; Ela por Zambri; Facé por Oseas; etc. También entre los Macabeos: por ejemplo, Simón, de la tribu de Benjamín, denunció a Apolonio el tesoro del templo; Menelao entregó los vasos sagrados a Antíoco Epífanes. Tolomeo Macrón fue llamado traidor. Judas Macabeo castigó a los israelitas corruptos que lo traicionaron dejando huir a los idumeos que estaban sitiados. Trifón traicionó a Jonatás.

En el Nuevo Testamento, la traición es la de Judas a Jesús.

Definamos traidor: es aquel que no cumple con la fidelidad debida a algo o a alguien. Naturalmente, los Doce Apóstoles debían fidelidad absoluta a su Maestro. Pero el tema es éste: las Escrituras anunciaban desde antaño que el Hijo del Hombre debía ser entregado, muerto y resucitado al tercer día. Jesús anunció tres veces que sería entregado en manos de hombres, y que los sacerdotes y los escribas lo castigarían. Los evangelios narran que los fariseos, los sacerdotes y los escribas planearon entonces cómo prenderlo por engaño y así poder matarlo. Y que fue Judas quien se acercó a ellos, para decirles que se lo entregaría.

La interpretación clásica es que "cuando Judas empezó a seguir a Jesús, soñaba, al igual que los otros apóstoles, con un libertador de corte clásico. Al conocer más y mejor a Jesús, los otros revisaron sus ambiciones, pero Judas no. Lo traicionó para vengarse del Maestro que lo había defraudado. Judas convivió con Jesús, pero no fue capaz de devolverle el cariño que su Maestro le tenía; contestó el amor con el odio y, al final, se dejó caer en el abismo del mal."

Sin embargo, hay algunos indicios que nos llevan a hacernos algunos otros interrogantes: veamos los hechos de la última cena narrados por los cuatro Evangelios.


Continúa en Judas, inocente (2)

9 comentarios:

Polo Sur dijo...

Interesantísimo, Cristian.

Pensaba que antes de la de Caín y Abel, podría considerarse primera traición la de Adán y Eva al Creador (ese dios castigador del Antiguo Testamento), con el episodio del árbol, la fruta y la serpiente, que deriva en la expulsión del paraíso.

En alguna medida, sin esa traición, sin ese pecado de soberbia, para el relato bíblico, no habría raza humana como la conocemos ni traiciones posibles ni redentores y redenciones, lo cual torna hasta necesaria la "conducta traicionera" para que la economía de la salvación no esté en rojo.

Espero ansioso la segunda parte.

Anita dijo...

Quiero la segunda parte de la historia, por favor...

RAEL dijo...

quiero sumar una ansiedad más (la mía) por la segunda parte de este texto suyo.

quizás más adelante ud. aborde el tema, pero no quería dejar de agregar otra traición, ya que "polo sur" sumó a la madre de todas las traiciones. y esta también es madre de otras traiciones, porque es fundacional en el sentido de que quien la comete es la piedra sobre la que se construyó la iglesia de cristo (mateo 16, 18).

y sí, hablo de la traición de pedro, que negó a su líder tres veces para no padecer lo que, aquel que él amaba, estaba padeciendo: poco menos que un linchamiento. y sobre esa piedra se construyó la iglesia. eso explica mucho.

él fue el primer papa y el que, según la mitología cristiana, te recibe en la mesa de entrada y, cual patovica celestial, administra quién entra y quién no (¿como el obispo de "el crimen del padre amaro"?).

ambas traiciones fueron anticipadas por jesús.

cuando jesús anunció la de judas, el tipo se levantó de la mesa, dijo buen provecho y se fue a hacer lo suyo. luego de la traición, judas devolvió las monedas de oro porque quienes compraron su voluntad se habían ido al carajo, pero era tarde y, a la vista de lo que provocó con su delación, judas se suicidó (actitud 1).

una delación innecesaria si se quiere, un error de guión en la biblia, ya que todo el mundo sabía bien quién era jesús: era el que había entrado a jerusalén a lomo de burro, saludado por todos, sí, ese, el de barba... ¿hacía falta el beso de judas para identificarlo? en clarín si guionás algo parecido y lo filmás, aníbal vinelli te pone un clarincito solo.

pedro, cuando cristo anunció que lo negaría tres veces (tres!!! no una, tres!!!), dijo: "ni ahí". pero mientras jesús era torturado y condenado pedro hizo como que andaba por ahí de casualidad y no conocía a nadie. y lo negó tres veces (tres!!! no una, tres!!!). oyó al gallo, se fue con las manos en el bolsillo y silbando bajito y no apareció ni por el gólgota. tiempo después fue papa (actitud 2). de ahí a que un papa surja de las filas de las juventudes hittlerianas, hay que esperar 20 siglitos nomás.

no voy a proponer votar entre la actitud 1 y la 2, pero si metemos en la discusión el tema de la dignidad, pobre pedro...

Cristian Vazquez dijo...

A todos, gracias por leerme.
A ustedes tres, gracias por la ansiedad.

Polo Sur y Rael, tienen toda la razón en lo que dicen. Es precisamene a aportes como los de ustedes a los que me refería, cuando decía que el texto puede crecer mucho, puede hacerse mucho mejor.

Espero que la continuidad de mi artículo no los defraude.

Octavio dijo...

Voy a oponerme un poquito a la opinión de Rael. La traición de Judas se produce en frío como una intriga palaciega y la de Pedro, indigna y todo, se da en el ámbito del miedo y la psicosis anti-cristianas. Tal vez cuente como traición "en defensa propia".

RAEL dijo...

así es octavio. cada una se ajusta a lo que usted describe y tipifica. y releyéndome, no veo demasiada disidencia. ni me parece haber planteado que una traición sea más copada que la otra. es que yo hago incapié en la post-traición. uno devuelve la coima y se cuelga, arrepentido. el otro es ascendido a papa. en fin. y, qué quiere que le diga, lo de traición en defensa propia me suena tan feo...

elobo dijo...

Pueden leer la novela de graves Rey Jesus. Es una novela , pero plantea una alternativa sensata desde el punto de vista de la tradición judaica.

Anónimo dijo...

La tres ocasiones en que negó Pedro a su Maestro, y posteriormente ser él la "piedra" en que se fundaría la Iglesia, poseedora de la única y autentica "verdad" del cristianismo, es simplemente el principio. Pedro fué el primer papa de una Iglesia, que como él
ha negado al verdadero mensaje del gran maestro Jesús, no solamente en tres ocasiones,! no ! , lo ha negado constantemente a través de su oscura historia. Haciendo gala de una falta total de humilidad,de incongruencia, de una ambición de poder infinita, de falta total de comprensión, tolerencia , de un enorme miedo hacia todo lo que le sea diferente (por eso hay que atacarlo y destruirlo ) de total carencia de verdadero amor, de dogmatismo ,de infabilidad y lo más reprobable, haberse permitido asesinar en nombre de Dios!!! En la actualidad solo muestran una gran indiferencia hacia el dolor del mundo, de una gran cobardía a proteger a pederestas,en no importarles dar una verdadera respuesta espiritual a la necesidad de sus seguidores, limitándose tan sólo
a pedir "un perdón" tratando de tapar el sol con un dedo, va !!
En lo que si ponen gran empeño
es en hacer labor de proselitismo utilizando "cierto carisma! en los países que aún en mayoría de población le siguen siendo fieles, claro para no perder "clientela".
Si se trata de traición,,,,la pregunta es : cuál es la mayor de todas ?

Anónimo dijo...

Sófocles, el gran trágico griego escribió, entre otras cosas, EDIPO EL REY.obra en la que el destino juega un papel muy importante. Layo recibe la noticia, por el oraculo, de que su hijo; quien aun se encuntra en el vientre materno, va a matarlo y casarse con su esposa. Por miedo a que suceda, al momento en el que el niño nace, pide se desagan de él poniéndole en manos de uno de sus siervos. Mismo que lo regala a un pastor que vive en un país muy lejano. El pastor lo cría como suyo. Un dia , el niño, de nombre Edipo, sabe por medio de una predicción que matara a su padre y se casará con su madre. La idea le horrorisa de modo tal que abandona a sus padres y huye lejos . Mata a una persona en el camino. Con el tiempo, se hace rey de la comunidad pues derrota a la esfinge que asolaba a los pobladores y le convierten en Rey. Se casa con la reina viuda . Luego se entera que el muerto en sus manos era su padre y la viuda con la que se casa, su madre. De modo que el destino encontro una manera para que sucediera esto. Por lo que la libertad de Edipo en realidad no existe, haga lo que haga, el resultado será el mismo....................................................................................................Por otro lado, en algún momento de la última cena, Jesus hace saber a sus discípulos, que uno de ellos lo traicionará, tenía certeza de ello. Cosa que sucede. De modo que se podría decir que si bien ya desde antes que sucediera, se sabía que eso iba a pasar. ¿fue en realidad Judas libre o no de llevar a cabo la traición?¿Como podemos saber lo anterior?¿Podemos decir que fue un instrumento para la consumación de la crucifixión y por ende de la resurrección?De ser así ¿que tipo de responsabilidad le podemos atribuir como para emitir un juicio de valor?¿Sería como responsabilizar a la pistola del asesinato en lugar de aquel que haya jalado el gatillo?